Un equipo de agentes que trabaja tu cartera todos los días

Suplai suma a tu distribuidora un equipo de inteligencia artificial: analiza ventas, ordena el catálogo, arma campañas y controla al vendedor digital. Le hablás como a tu gerente y aprobás lo importante una vez por semana.

La conversación con el dueño pasa por Claude, en la web o en la app del teléfono. Una vez por semana llega un email con el lote: la estrategia y las propuestas. Cada cambio pasa por reglas de la plataforma: límites, permisos por agente y un registro.

El equipo

Cada agente tiene una tarea, herramientas y reglas, igual que un empleado con un puesto definido.

El control

Lo chico lo resuelven solos: stock y precios dentro del límite, fotos, descripciones, alias, listas, categorías, etiquetas, lo que compra habitualmente cada cliente, grupos de envío, vendedores y zonas.

Pasa por el lote semanal: mensajes y campañas a clientes, promociones nuevas, carga de pedidos, altas y correcciones, cualquier baja, y cambios a cómo responde el vendedor digital.

El freno está siempre disponible. Escribís “pausar agentes” y se frena la escritura. Podés pausar a todos o a uno solo. Las consultas siguen andando. Reanudás cuando quieras.

Dónde aterriza el trabajo

Ese trabajo se ejecuta en la plataforma: el diagnóstico de cada comercio, el plan de los vendedores, la venta por WhatsApp y los clientes nuevos. El detalle de esos frentes está en la home.

Preguntas de los dueños

¿Qué es un agente? Un programa con una tarea concreta, herramientas para hacerla y reglas que no puede saltear.

¿Pueden hacer cualquier cosa en el sistema? Cada agente toca solo lo que su puesto necesita. Lo que llega a los clientes, los pedidos, las promos y cualquier baja pasan por la aprobación del dueño.

¿Qué pasa si un agente se equivoca? Cada cambio se previsualiza antes de aplicarse y queda registrado. Hay límites que cortan un error en cadena, y el dueño puede frenar a todos con un mensaje.

¿Cómo se aprueba? Una vez por semana llega un email con la estrategia y las propuestas. Se puede aprobar todo, una parte o nada. Para preguntar o pausar, se le habla al asistente en Claude.

¿Reemplaza a los vendedores? Les deja las tareas del día resueltas para cada comercio. El canal autónomo se ocupa de la cola larga.

¿Hay que cambiar el ERP? Suplai se conecta al ERP: toma ventas, precios y stock, y devuelve los pedidos confirmados.

¿Los datos se mezclan entre distribuidoras? Cada distribuidora tiene su propio acceso. Cada agente entra con un permiso atado a esa distribuidora y a su puesto.

Para equipos de sistemas

El asistente habla con la dirección en Claude. El jefe de cuenta y los cuatro especialistas corren como agentes de Grok, cada uno con su puesto, sobre un MCP propio de la distribuidora. La autonomía, los límites, la auditoría y el freno los aplica el servidor en cada cambio.

El MCP es el servidor por el que los agentes leen y escriben. El dueño entra por Claude con el conector. El equipo de especialistas entra por un MCP propio, con un paquete de permisos por puesto. Ningún agente toca la base ni la API del core por fuera de ese servidor.

Una edición arma un borrador con el efecto, el riesgo y los avisos, y no guarda nada. Confirmar revisa si el equipo está pausado, si entra en los límites y si esa acción es autónoma. Ahí se aplica, se rechaza o queda para el lote. Una clave de idempotencia evita aplicar dos veces el mismo cambio.

Los agentes se coordinan por lo que dejan en el MCP: borradores, lotes y los datos de clientes y productos. El jefe de cuenta lee eso, arma la agenda y sube un solo lote. El asistente lo trae a Claude y registra lo que el dueño aprueba, rechaza o pausa.

Ejemplo

La conversación que muestra el sitio es un ejemplo. Los números son ilustrativos.

Para una demo: WhatsApp +54 9 351 3181621 o mariano@suplaisales.com.